viernes, 19 de febrero de 2021

Al pie de una foto antigua

19.2.17
Un relato corto al pie de una foto antigua. Sin fecha:

«Lon Simmons, minero en la región carbonífera del sur de Indiana, quiere regalar a sus hijos. Simmons lleva sin trabajo desde el pasado abril y tiene tuberculosis. Los médicos dicen que es dudoso que pueda volver a trabajar. 
"No puedo ganarme la vida y sacar a mis hijos adelante", dice Simmons. "Preferiría que tuvieran una buena casa con comida en abundancia y calor, así como la posibilidad de ir a la escuela, mejor que vivir aquí y ver cómo me voy muriendo poco a poco."
En la foto, Simmons con su hijos y su anciana madre.»

Sostiene Pereira

19.2.18
Esta tarde he terminado la novela "Sostiene Pereira", 1994, del escritor italiano Antonio Tabucchi. La trama transcurre en Lisboa, en 1938, y trata de cómo un hombre mayor y enfermo cambia cuando cree que ha llegado el momento de cambiar.
La novela empieza con bastante parsimonia, como si no tuviera prisa por avanzar, incluso se llega a hacer premiosa, hasta que en el último tercio, la acción se vuelve trepidante y se resuelve magistralmente en poquísimas páginas.
Hay una peli homónima protagonizada por el maestro Mastroianni.

sábado, 6 de febrero de 2021

Hidato

Hay que ver. Uno llega a los sitios más placenteros por los caminos menos esperados.
1) Resulta que un buen amigo comparte en un grupo de wasap la edición en pdf de El País de hoy sábado con la intención de que leamos un artículo titulado "El triunfo de la filosofía del espíritu".
2) El temblor de rodillas se apodera de mí en cuanto leo el título. Tras los dos primeros párrafos compruebo que tengo algo de fiebre y bastante agitación interior.
3) Al ser un gran fan de mi actual y excelente estado de salud, ceso inmediatamente en mi loable intención de leer el artículo con tanto cariño recomendado.
4) Los síntomas físicos desaparecen a los pocos minutos.
5) Como hace años que no compro El País los sábados (ni ningún otro día de la semana), a pesar de que durante decenios fui un habitual, me dedico a ojearlo (u hojearlo, que ambas valen).
6) Compruebo lo increíble de su oferta informativa y cultural. Tan extensa. De todo tipo. Admirable.
7) Me vuelvo a sorprender de la cantidad de gente que escribe en un periódico cada día, sobre los temas más diversos, de lo difícil que debe de ser coordinarlos a todos, y me parece mágico o increíble que se pueda sacar un periódico cada día.
8) (Esto me cuesta un poco confesarlo). Debido a que soy un enorme aficionado a los sudokus, me paro en las páginas de pasatiempos, desdeñando tanta cultura y tanta información tan bien escrita y tan bien coordinada.
9) Y es justo ahí donde descubro, es decir, veo por primera vez en mi vida algo llamado Hidato.
10) Leo las escuetas instrucciones sobre la forma de resolverlo y me pongo a ello.
11) Es un pasatiempos difícil y quizás por eso me cautiva. Me doy cuenta de que no puedo resolverlo mentalmente. Me voy a la impresora e imprimo la página. Cojo lapiz y goma, como cuando el colegio.
12) Y lo intento. Y lo intento. Y lo intento. Y lo intento.
13) Y al final lo consigo (mi condición de maño sigue estando por ahí escondida).
14) Creo que he descubierto una maravilla: el Hidato. Voy a aparcar por ahora los sudokus catalogados de "muy difícil".
15) Reto y disfrute asegurados. Pruebe y compare. Aunque tenga que comprar El País.